Tecnología

Suiza reemplaza Microsoft 365 en 3000 computadoras: el piloto que sigue a Munich

El gobierno federal suizo inició la migración de 3000 puestos de trabajo lejos de Microsoft 365. Es solo el comienzo de un proceso que involucra más de 54000 computadoras y busca mayor soberanía tecnológica.

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El gobierno federal de Suiza comenzó un piloto para reemplazar Microsoft 365 en 3000 computadoras. Se trata de la primera etapa concreta de un proceso que busca reducir la dependencia de software privativo en la administración pública.

Según informó IT's FOSS, la fase piloto involucra a 3000 estaciones de trabajo de un total de más de 54000 computadoras que tiene la administración federal. El movimiento no es aislado: recuerda la famosa migración de la ciudad de Múnich a Linux a principios de los 2000, aunque esa experiencia terminó revirtiéndose años después.

Las razones que impulsan este cambio en Suiza son las habituales en instituciones que valoran la soberanía digital: control de los datos, costos a largo plazo, independencia de un proveedor único y posibilidad de auditar el código. En el caso de Microsoft 365, la nube y el modelo de suscripción generan además preocupaciones sobre dónde se almacenan los datos sensibles de una administración federal.

El piloto permitirá evaluar alternativas de software libre en condiciones reales. Entre las opciones que suelen considerarse en estos proyectos están suites ofimáticas como LibreOffice, servicios de correo y colaboración basados en Nextcloud, OnlyOffice o combinaciones de herramientas federadas. Todavía no se han detallado públicamente las soluciones técnicas elegidas, algo habitual en las primeras etapas de este tipo de migraciones.

Desde MamaLibre venimos siguiendo hace años estos procesos. Cada vez que una institución pública decide migrar, se genera un precedente valioso: demuestra que es técnicamente viable y que los costos de cambio, aunque existen, pueden justificarse por la independencia ganada. En Suiza, país con fuerte tradición de neutralidad y protección de datos, el movimiento cobra aún más sentido.

No todo es sencillo. Las fricciones más comunes en este tipo de proyectos son la compatibilidad de documentos con entidades externas que siguen usando formatos propietarios, la curva de aprendizaje de los usuarios y la necesidad de adaptar procesos internos. El piloto de 3000 computadoras servirá precisamente para medir estas dificultades y ajustar antes de escalar al resto de la administración.

El anuncio refuerza una tendencia que se viene observando en varios gobiernos europeos: después de años de dependencia casi total de los gigantes tecnológicos estadounidenses, varios países buscan recuperar control sobre su infraestructura digital. En el fediverso y en el mundo del software libre celebramos estos pasos, aunque sabemos que no son mágicos ni inmediatos.

El caso suizo será interesante de seguir en los próximos meses. Si el piloto avanza bien, es probable que se amplíe de manera gradual. Y cada computadora que deja Microsoft es una computadora menos que depende de una licencia privativa y de las condiciones de un proveedor extranjero.

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